5 mitos sobre la automatización de edificios en empresas

A todos nos suena bien eso de mejorar la eficiencia y reducir facturas, pero cuando toca hablar de automatizar el edificio, muchas empresas pisan el freno. ¿Por qué? Casi siempre por creencias que ya no son reales: pensar que los costes son inasumibles o que la obra será eterna. El problema es que esos falsos mitos están impidiendo que muchos negocios den el salto, perdiendo la oportunidad de mejorar la eficiencia, recortar gastos y, en definitiva, modernizar la forma en que operan.

A continuación, vamos a desmontar los cinco mitos más extendidos sobre la automatización y control de edificios empresariales.

Por qué la automatización de edificios genera tantas dudas en las empresas

Hay varias razones: información desactualizada, poca experiencia previa con esta tecnología y falsas percepciones sobre la dificultad técnica. Muchas empresas no saben que los sistemas de automatización de edificios han evolucionado muchísimo en los últimos años. Se han vuelto más accesibles, intuitivos y fáciles de integrar con lo que ya tienen montado. 

Desmontar estos mitos es fundamental si quieres tomar decisiones basadas en la realidad, no en suposiciones. ​

Mito 1: Automatizar un edificio es caro y solo está al alcance de grandes empresas

Uno de los mitos más extendidos es que el coste hace que estos proyectos sean inviables para pequeñas y medianas empresas. Pero la realidad es muy diferente. El coste inicial de implementar sistemas básicos oscila entre 25 y 70 euros por metro cuadrado, dependiendo de lo complejo que sea el proyecto y lo que quieras abarcar.

Sí, es dinero. Pero aquí está lo importante: estás invirtiendo, no gastando. Las empresas que lo hacen ahorran entre un 30 y un 40% en energía en comparación con edificios no automatizados. ​ Y estos ahorros se traducen en períodos de amortización de 3 a 5 años en muchos proyectos, sobre todo en edificios con consumo energético alto.

Además, hay soluciones escalables que permiten implementar la automatización poco a poco.  Puedes empezar por lo que más gasta (climatización, iluminación) e ir añadiendo el resto después. Eso abre la puerta a empresas de cualquier tamaño.​

Mito 2: La automatización de edificios es compleja y difícil de gestionar

Hay quien se imagina que para automatizar un edificio necesita un equipo de ingenieros pegados a la pantalla 24/7 para que todo funcione. Y no, no es así.

Las plataformas modernas de BMS (Building Management System) tienen interfaces muy intuitivas, tableros visuales y paneles de control que permiten, incluso a usuarios sin conocimientos técnicos, gestionar las operaciones del día a día del edificio. ¿Te imaginas poder controlar todo desde un único punto? La centralización simplifica muchísimo la gestión porque todos los sistemas (clima, luces, seguridad, agua) se llevan desde un solo lugar, en vez de tener que pelearte con varios sistemas independientes.

Lo cierto es que la mayoría de plataformas actuales ya traen opciones para realizar tareas repetitivas de forma automática según criterios que se establecen previamente, así te evitas tener que intervenir manualmente todo el tiempo.

Mito 3: La automatización solo sirve para ahorrar energía

Aunque el ahorro energético es uno de los principales beneficios, reducir la automatización únicamente a este aspecto es quedarse corto. Los sistemas de automatización de edificios aportan valor más allá de la eficiencia energética.

Mantenimiento predictivo: Los sistemas detectan anomalías y comportamientos extraños en los equipos antes de que se produzcan averías, lo que permite intervenciones preventivas que reducen paradas. Esto alarga la vida útil de los equipos y reduce los costes de reparación.

Seguridad mejorada: La automatización integra sistemas de control de accesos, detección de incendios, vigilancia y alarmas, proporcionando un entorno más seguro para las personas y los activos de la empresa.

Confort y productividad: Al optimizar automáticamente la climatización, iluminación y calidad del aire en tiempo real según la ocupación y condiciones externas, se mejora el confort de trabajadores y ocupantes, lo que impacta positivamente en la productividad.

Cumplimiento normativo: Facilitar el cumplimiento de regulaciones como RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas), ISO 50001 y otros estándares de eficiencia energética sin necesidad de estar haciendo auditorías manuales constantemente.

Fiabilidad operativa: La supervisión en tiempo real permite reaccionar rápidamente ante incidencias, minimizando tiempos de resolución y garantizando que todo siga funcionando de forma continua.

Mito 4: Automatizar un edificio es perder el control manual de las instalaciones

Un malentendido muy común es que con la automatización y control de edificios pierdes la capacidad de intervenir manualmente. En realidad, los sistemas modernos combinan perfectamente el control automático con la capacidad de control manual.

Puedes programar patrones para situaciones rutinarias, pero siempre conservas la posibilidad de intervenir manualmente cuando haga falta. Por ejemplo, en una emergencia, un evento especial o tareas de mantenimiento. Vamos, que el control manual nunca se pierde, simplemente se complementa con la automatización para que todo funcione correctamente en el día a día.

Mito 5: La integración de sistemas heterogéneos es imposible y requiere cambiar toda la infraestructura

Otro mito es creer que automatizar te obliga a cambiar toda la instalación que ya tienes, y que es imposible integrar sistemas de diferentes fabricantes y tecnologías antiguas con soluciones modernas. 

Pero la realidad es que la tecnología moderna, basada en arquitecturas abiertas y APIs flexibles, permite integrar de forma sencilla sistemas de múltiples fabricantes. Las plataformas actuales funcionan como un traductor (middleware) capaz de conectarse con sistemas antiguos mediante protocolos estándar, centralizando la información de forma transparente.

¿Qué significa esto? Que tu inversión anterior no se pierde. Puedes incorporar automatización gradualmente, componente a componente, sin interrupciones. Cada nuevo elemento que añades se integra sin afectar a lo que ya funciona.

Qué ha cambiado en la automatización de edificios en los últimos años

La automatización de edificios ha experimentado una gran transformación gracias a las nuevas tecnologías:

Inteligencia Artificial: Los sistemas ahora utilizan algoritmos de IA para aprender patrones de uso, predecir demandas de energía y optimizar automáticamente el funcionamiento de las instalaciones sin intervención humana. La IA detecta ineficiencias que sistemas anteriores no pudieron identificar.

IoT y sensores avanzados: La disponibilidad de sensores económicos y conectados permite recopilar datos muy detallados sobre múltiples variables (temperatura, ocupación, calidad del aire, consumo energético) en tiempo real.

Interoperabilidad mejorada: Las APIs modernas y estándares abiertos facilitan la integración de sistemas de diferentes fabricantes, eliminando los silos tecnológicos que caracterizan las instalaciones antiguas. Plataformas flexibles como Otea permiten conectarse con cualquier dispositivo existente sin necesidad de reemplazar la infraestructura heredada.

Digital Twin: La creación de gemelos digitales de edificios permite simular escenarios, predecir comportamientos y optimizar estrategias antes de implementarlas en la realidad.

Sostenibilidad integrada: Los sistemas modernos conectan la automatización con objetivos de reducción de la huella de carbono, optimizando no solo los costes operativos sino también el impacto ambiental.

La automatización de edificios como palanca de eficiencia y competitividad

La automatización ya no es un lujo tecnológico. Es una necesidad si quieres competir y operar de forma sostenible. Soluciones como Otea demuestran que es posible automatizar de forma flexible, integrable y sin complicaciones innecesarias.

La inversión en automatización de instalaciones proactivas permite que las empresas evolucionen hacia un control centralizado de edificios inteligentes, reduciendo simultáneamente costes operativos, mejorando la eficiencia energética, garantizando la seguridad y preparándose para normativas futuras como la UNE 52120 de eficiencia en edificios.

Comprender estos sistemas en el contexto de CAES (Sistemas de Automatización y Control de Edificios) te proporciona el marco normativo. Y la arquitectura abierta de plataformas modernas basadas en APIs permite la integración sin traumas con lo que ya tienes.

En definitiva, la automatización de edificios ya no es un lujo tecnológico sino una necesidad estratégica para empresas que buscan optimizar operaciones, cumplir objetivos de sostenibilidad y mantener la competitividad en mercados cada vez más exigentes con la eficiencia energética.

Responsable de marketing en EcoMT (OTEA) y autora de contenidos en otea.io. Desde 2012 en marketing y, desde 2015, centrada en industria, IoT e IA. Traduce datos energéticos complejos en información útil y verificable para que las empresas ahorren energía con criterio.

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